Por su defensa radical del individuo, por su apuesta laica, por su antinacionalismo y, en fin, por su visión panorámica y anticipatoria, el pensamiento liberal contemporáneo tiene mucho que aprender de Ortega y Gasset,

En el artículo se analiza el paradigma, tanto cognoscitivo como organizativo, de la Teoría de la Justicia de John Rawls, así como la trascendencia del pensamiento de este autor.

En este ensayo se intenta mostrar la contribución distintiva de John Rawls a la tradición liberal. Se destaca su fundamentación del pluralismo como valioso en sí y no como un mero modus vivendi, y su compatibilidad tanto con convicciones religiosas fuertes y ortodoxas como con filosofías más escépticas. Por otro lado, se subraya la prioridad que Rawls concede al mejoramiento de los más desfavorecidos como la única manera de justificar las desigualdades socioeconómicas